Con MARA aprobado, Catamarca lidera el país en cantidad de proyectos mineros en el RIGI
El ingreso de MARA al RIGI convierte a Catamarca en la provincia con más proyectos aprobados en el régimen a nivel nacional, con siete iniciativas que suman más de US$7.400 millones en inversiones comprometidas. Sin embargo, en volumen de capital, otras provincias la superan ampliamente.
Con la aprobación del Proyecto MARA —Minera Agua Rica Alumbrera, de Glencore— por parte del Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), Catamarca completó por ahora su ciclo dentro del régimen. Todos sus proyectos presentados fueron aprobados en tiempo y forma. En este marco, la provincia lidera el ranking nacional por cantidad de proyectos aprobados, con siete iniciativas mineras que abarcan litio, cobre, molibdeno, oro y plata. No obstante, en volumen de inversión comprometida, la cabeza del ranking le corresponde a otras provincias con proyectos de mayor escala individual, como San Juan y Río Negro.
El plazo para presentar proyectos sigue abierto hasta julio de 2027, por lo que es posible que nuevas iniciativas se sumen a este régimen que busca atraer nuevas inversiones al país.
Catamarca: a la cabeza y sin proyectos pendientes
Catamarca es la única provincia del país que cerró su ciclo RIGI con todos sus proyectos aprobados. Los siete proyectos abarcan litio, cobre, molibdeno, oro y plata, y están distribuidos en distintas etapas de desarrollo. La aprobación de MARA fue la última pieza de ese rompecabezas. Dicho proyecto ya presentó su Informe de Impacto Ambiental al Ministerio de Minería, que lo analiza para determinar sus pasos a seguir.

El volumen total de inversiones comprometidas en los siete proyectos supera los US$7.400 millones. De ese total, US$3.482 millones corresponden a los seis proyectos previos a MARA —con impacto exclusivo o compartido en la provincia—, mientras que MARA por sí solo aporta US$4.000 millones, redefiniendo la escala del portafolio catamarqueño. Esto da cuenta la magnitud e importancia del proyecto de MARA que representa más de la mitad del capital que se invertirá en la provincia entre los siete proyectos.
Otro dato relevante, es que de todas iniciativas aprobadas, cinco corresponden a proyectos de litio, el mineral que a pesar de sus altibajos en sus precios sigue siendo una apuesta importante para las empresas que ven en Catamarca una oportunidad para desarrollar su producción.
El respaldo político provincial al RIGI fue explícito y sostenido. El gobernador Raúl Jalil defendió el acompañamiento en reiteradas oportunidades. "El RIGI aceleró inversiones que nosotros acompañamos porque creemos que benefician a Catamarca. Hoy la minería genera empleo, divisas y obras de infraestructura. Es una gran oportunidad para Catamarca y para la Argentina. Creemos que el RIGI y la estabilidad económica favorecen a Catamarca porque las inversiones mineras son de largo plazo", afirmó en diálogo con Ámbito en mayo de 2026.
Cuando se confirmó el ingreso de MARA al RIGI, Jalil destacó el anuncio poniendo énfasis en el impacto provincial. "Catamarca da un paso muy importante para su desarrollo. La aprobación del ingreso de Agua Rica al RIGI proyecta una inversión de USD 4.000 millones en nuestra provincia. Trabajamos para que el desarrollo de nuestros recursos se traduzca en más empleo catamarqueño, más proveedores locales y nuevas oportunidades para nuestra gente. Queremos que esta inversión genere valor en nuestra tierra y sea parte del futuro que estamos construyendo para Catamarca", dijo en sus redes sociales.
El mapa del RIGI: Catamarca lidera en proyectos, pero no en inversión
Hasta la fecha, Catamarca encabeza el ranking nacional por cantidad de proyectos aprobados en el RIGI. Sin embargo, en volumen de inversión comprometida, otras provincias la superan. Según datos del Ministerio de Economía, el régimen reúne 44 iniciativas por cerca de US$200.000 millones en total, de las cuales más de 23 ya fueron aprobadas.

San Juan: menos proyectos aprobados, pero con los dos más grandes del país
Si la comparativa se mide en volumen de inversión potencial, San Juan es la provincia que puede cambiar el mapa más radicalmente. Tiene cuatro proyectos aprobados por US$13.510 millones. Entre ellos, está el Proyecto Vicuña, liderado por BHP y Lundin Mining, que integra los depósitos Josemaría y Filo del Sol e implica una inversión estimada de US$9.737 millones con una vida útil proyectada de 25 años. Es el proyecto minero más ambicioso dentro del RIGI.
Aun espera, el proyecto El Pachón —operado también por Glencore, la misma empresa detrás de MARA— que representa otros US$9.500 millones en cobre y molibdeno y se encontraba en proceso de evaluación para su adhesión al RIGI al cierre de esta nota.
Con El Pachón aprobado, San Juan acumularía inversiones comprometidas bajo el RIGI por más de US$32.000 millones, superando a todas las demás provincias y redefiniendo el peso de la minería argentina en el mercado global del cobre.
Los proyectos mineros que todavía esperan aprobación
Más allá de los casos sanjuaninos, hay otros proyectos mineros en evaluación con impacto en distintas provincias. En Salta, Taca Taca —de First Quantum Minerals— es uno de los mayores proyectos de cobre, oro y molibdeno del norte argentino y buscaba ingresar al RIGI durante 2026.
En Mendoza, el proyecto San Jorge, con una inversión estimada de US$630 millones, integra la lista de pendientes. Vale aclarar que el Gobierno ya registró al menos un rechazo en el RIGI minero: el proyecto Mariana de Ganfeng Lithium en Salta —por US$273 millones— fue desestimado por el Comité Evaluador, lo que demuestra que la aprobación no es automática. En total, hay más de 20 proyectos en general que aún esperan su aprobación.
Con el plazo de adhesión extendido hasta julio de 2027, el escenario de los próximos meses incluye potencialmente nuevas presentaciones. La Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) señaló en mayo de 2026 que muchas compañías podrían acelerar sus solicitudes antes de las elecciones presidenciales de 2027, buscando proteger sus inversiones frente a eventuales cambios regulatorios. En el caso de Catamarca, la empresa Lake Resources a cargo del proyecto Kachi había anunciado su interés de sumarse al RIGI.
Qué es el RIGI y por qué importa
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones fue creado por la Ley 27.742 —conocida como Ley Bases— en 2024. Su objetivo es atraer inversiones nacionales y extranjeras de gran escala en sectores estratégicos como energía, minería, infraestructura y tecnología, otorgando estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por un plazo de hasta 30 años. Para acceder, los proyectos deben comprometer un mínimo de US$200 millones en activos computables.
Los beneficios incluyen una alícuota reducida del Impuesto a las Ganancias del 25%, eliminación de retenciones a las exportaciones a partir del séptimo año, libre disponibilidad de divisas y estabilidad normativa durante tres décadas. En la práctica, el RIGI funciona como una garantía de largo plazo para inversores que, de otro modo, no estarían dispuestos a comprometer miles de millones de dólares en un país con historial de volatilidad regulatoria.
El plazo original para adherirse al régimen vencía en julio de 2026. El Gobierno nacional lo prorrogó por un año mediante el Decreto 105/2026, extendiendo la ventana de presentación hasta el 8 de julio de 2027. La medida fue impulsada por la naturaleza de los proyectos involucrados: estructuras de gran complejidad técnica y financiera que requieren tiempos de maduración que exceden los plazos originalmente previstos.
El respaldo del Gobierno nacional y el Súper RIGI en el horizonte
El Gobierno nacional sostuvo el RIGI como política de Estado desde su sanción. El ministro de Economía, Luis Caputo, fue el principal vocero del régimen y acompañó cada aprobación con anuncios públicos que subrayaron el impacto en términos de inversión y empleo.
"Prorrogamos por un año el RIGI y lo mejoramos para hacerlo más claro y eficiente. Ya hay 10 proyectos aprobados por US$25.479 millones y muchos más en evaluación. El RIGI ha sido fundamental. Cuando hay reglas claras, las inversiones llegan", afirmó Caputo al anunciar la prórroga en febrero de 2026.
En mayo de 2026, el Ejecutivo fue un paso más allá y envió al Congreso el proyecto de ley del llamado Súper RIGI —oficialmente denominado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias—. A diferencia del régimen original, que apunta a sectores como minería y energía, el Súper RIGI está orientado exclusivamente a actividades que no existen o tienen escaso desarrollo en Argentina, como inteligencia artificial, semiconductores y biotecnología avanzada. El umbral mínimo de inversión sube a US$1.000 millones y los beneficios fiscales son más amplios: alícuota del Impuesto a las Ganancias reducida al 15%, frente al 25% del RIGI original.
El proyecto del Súper RIGI se encontraba en trámite legislativo al cierre de esta nota. La señal política, sin embargo, es clara: el Gobierno apuesta a que los marcos de incentivos a la inversión sean la piedra angular de su modelo económico, y el RIGI minero —con Catamarca como caso emblema— es su argumento más concreto hasta el momento.
El siguiente capítulo
Que los siete proyectos aprobados bajo el RIGI en Catamarca sean todos mineros no es una casualidad: es el resultado de décadas de desarrollo del sector y de una política de Estado sostenida en el tiempo, más allá de los cambios de gobierno. La provincia no llegó a esta posición por inercia sino por haber construido condiciones para que las inversiones lleguen y se queden.
Lo que viene no es menor. Los siete proyectos se encuentran en distintos grados de avance y representan, en conjunto, una transformación estructural de la economía provincial: más divisas, más empleo calificado, más proveedores locales. MARA es el caso más emblemático —la apuesta más grande que tiene la provincia y una de las inversiones mineras más importantes de la historia argentina— pero no es el único. Detrás de él hay seis proyectos más que ya tienen luz verde, principalmente de litio. Y más allá del RIGI, la cartera minera de Catamarca es aún más amplia: hay proyectos en distintas etapas de exploración y desarrollo que no ingresaron al régimen pero que forman parte del mismo proceso de consolidación del sector. En Catamarca, la minería dejó de ser el futuro para convertirse en el presente.