El IIA de MARA: una radiografía técnica del megaproyecto minero de Catamarca
Informes / 16/09/2026

El IIA de MARA: una radiografía técnica del megaproyecto minero de Catamarca

Días atrás, la firma Glencore presentó ante el Ministerio de Minería de Catamarca el Informe de Impacto Ambiental para la etapa de explotación del proyecto MARA. MinExplained accedió al documento —de carácter público y disponible en la página oficial del organismo minero— para analizar sus principales puntos: vida útil, esquema productivo, proyección de empleo, gestión del agua, confinamiento de colas y compromisos ambientales.

El documento elaborado por la consultora internacional WSP Argentina S.A. y presentado por Minera Agua Rica LLC y Minera Alumbrera Limited —ambas del grupo Glencore y que conforman Minera Alumbrera-Agua Rica— expuso en detalle la situación actual del proyecto y lo que se espera en su proceso de construcción, operación y cierre previsto para las próximas dos décadas, lo que lo ubica como el proyecto minero más importante de la provincia y del país, no solo por su tamaño, sino por su inversión y el impacto que tendrá en la economía y en la sociedad, ya que según la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) presentada en agosto de 2025, prevé una inversión de US$4.500 millones.

El informe está actualmente en análisis de la autoridad de aplicación minera de la provincia, el Ministerio de Minería.

Qué es MARA y dónde se emplaza

El proyecto MARA —Minera Agua Rica-Alumbrera— es una operación minera de gran escala orientada a la extracción de un depósito polimetálico de cobre, molibdeno, oro y plata. Su característica central es la integración de dos yacimientos bajo un mismo esquema productivo: el yacimiento Agua Rica, donde se realizará la extracción, y las instalaciones existentes de Alumbrera, donde se procesará el mineral. Esa concepción integrada es lo que le da al proyecto su nombre y su lógica operativa.

El área de influencia abarca una jurisdicción compartida entre los departamentos de Andalgalá, Belén y Santa María. El IIA organiza el territorio en cinco sectores operacionales:

Agua Rica se ubica a 25 km al norte de Andalgalá y a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar. Es el corazón extractivo del proyecto: allí se emplaza la cantera a cielo abierto, las escombreras de roca estéril, el chancador primario, el taller de camiones y el sistema de captación de aguas de contacto.

Río Blanco es el sector intermedio que concentra infraestructura de apoyo, instalaciones eléctricas, vías de acceso y el túnel de transporte de mineral que conecta Agua Rica con Bajo de la Alumbrera.

Alumbrera, ubicada a 2.300 metros sobre el nivel del mar, alberga la planta concentradora, los espesadores, las subestaciones eléctricas y el pozo abierto —ex-pit— que será reconvertido como depósito permanente de colas de procesamiento.

Campo El Arenal es el área norte destinada al sistema de captación subterránea de agua fresca, con pozos de bombeo, aeródromo y obras de transmisión eléctrica. Acceso Sur es el corredor vial y logístico de conexión desde Andalgalá, que incluye obras de acondicionamiento de caminos y el campamento Piscoyuyo.

25 años de vida útil y 860 millones de toneladas de mineral

La planificación técnica proyecta una vida útil total de 25 años, desglosados en 3 años y 10 meses de construcción y preparación, seguidos de 22 años de producción continua. La fecha de cese de operaciones está prevista para 2052.

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A lo largo de los 22 años de explotación, el IIA prevé el procesamiento de 860 millones de toneladas de mineral. El yacimiento Agua Rica presenta una ley promedio del 0,6% de cobre y 0,03% de molibdeno, con contenidos asociados de oro y plata. En materia de rendimiento metalúrgico, las tasas de recuperación promedio estimadas son del 85% para el cobre y del 46% para el molibdeno.

El circuito de procesamiento y exportación sigue una cadena logística que inicia en las alturas de Catamarca y termina en un puerto santafesino. El mineral extraído en el pit Agua Rica se tritura en el chancador primario y se transporta hacia Alumbrera mediante un sistema de cintas y un túnel de transporte montañoso. En Alumbrera, la planta concentradora procesará un volumen promedio de 125.000 toneladas por día, obteniendo como productos finales concentrado de cobre —con oro y plata asociados— y concentrado de molibdeno.

El concentrado de cobre en pulpa se enviará por el mineraloducto existente de 240 km que ya es utilizado por Alumbrera hacia la planta de filtros en Tucumán. Desde allí, ya seco y filtrado, el material se cargará en formaciones ferroviarias con destino al puerto General San Martín en Santa Fe, desde donde se embarcará hacia los mercados internacionales.

La curva de empleo: de 4.300 trabajadores en el pico a 2.000 en operación estable

El análisis socioeconómico del IIA detalla los requerimientos de personal directo e indirecto durante todo el ciclo de vida de la mina. El documento aclara explícitamente el carácter indicativo de estas cifras: "*dado que la dotación efectiva dependerá de la secuencia constructiva, estrategia de contratación, régimen de turnos, disponibilidad de mano de obra y estrategia de ejecución propia de los contratistas, las cifras presentadas son estimativas y planificadas con base en los datos de la prefactibilidad. No constituyen un compromiso de contratación fija ni permanente."

Al momento de la presentación del informe, el proyecto registraba 1.844 personas trabajando en los sitios de Catamarca, con un crecimiento de dotación del 66,3% en lo que va del año: en enero contaba con 1.109 puestos y en agosto trepó a 1.844, sumando 735 nuevos puestos, de los cuales 575 son catamarqueños. Del total de puestos, 1.484 corresponden a trabajadores catamarqueños, lo que representa un 80,5% de participación local en la dotación.

La proyección futura de empleo dibuja dos curvas bien diferenciadas: la etapa de construcción y la etapa de operación.

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Durante casi dos décadas, la plantilla se mantendrá estable en una franja de entre 1.800 y 2.100 puestos permanentes. En la fase final previa al cierre, en 2052, la mano de obra se reducirá a 400 trabajadores, reorientándose hacia tareas de desmantelamiento, monitoreo y mantenimiento ambiental.

Cuatro campamentos y 3.612 camas para evitar el impacto en los centros urbanos

Para evitar la saturación de los centros urbanos del área de influencia social —que reúne a 77.176 habitantes entre Andalgalá, Belén y Santa María—, el IIA especificó una red de cuatro campamentos estratégicos con una capacidad total de 3.612 camas.

Campamento Río Blanco Alto: instalación principal con capacidad para 2.500 camas. Prestará servicio tanto en construcción como en operación para los sectores Agua Rica y Río Blanco.

Campamento Alumbrera: 1.000 camas destinadas al personal de obras de remodelación y montaje en Alumbrera durante la fase constructiva.

Campamento Piscoyuyo: 700 camas para soporte operacional exclusivo en el sector Agua Rica durante la explotación.

Campamento Río Blanco existente: 112 camas en reserva para absorber picos de demanda operacional.

Gestión del agua: extracción subterránea, segregación y 49% de recirculación

La gestión del agua en el ambiente árido del oeste catamarqueño es uno de los temas centrales del estudio y de los que más llama la atención a la sociedad porque fue materia de consulta en las diferencias audiencias públicas de Alumbrera. Según el estudio, la fuente principal de abastecimiento corresponde a agua subterránea captada en la cuenca de Campo El Arenal. Sobre su calidad, el IIA señaló que los estudios hidroquímicos indicaron que las aguas subterráneas presentan una calidad favorable para los usos industriales previstos, con concentraciones relativamente bajas de sólidos disueltos totales, sulfatos y elementos traza, y valores de pH cercanos a la neutralidad o levemente alcalinos.

Según se explica, se estableció una autorización máxima de extracción de hasta 800 litros por segundo desde Campo El Arenal. Sin embargo, de acuerdo al IIA, la demanda media referencial identificada para la operación fue de 452,96 litros por segundo, es decir, por debajo de los máximos permitidos En este marco, 450 L/s se destinan exclusivamente a la planta concentradora y 2,96 L/s cubren usos auxiliares como campamento, oficinas, lavado de camiones y otras demandas del emprendimiento.

Se afirma además que, para reducir la presión sobre los acuíferos subterráneos, el diseño contempló la recuperación masiva de agua desde el depósito de colas en el ex-pit de Alumbrera. El sistema de retrobombeo cuenta con una tubería de acero al carbono de 5,2 km de longitud, salva una diferencia de nivel de 388 metros y está dimensionado para un caudal de diseño de 367 litros por segundo. Según las estimaciones del IIA, este sistema cubrirá aproximadamente el 49% del consumo total del proceso industrial.

En paralelo, las aguas de lluvia o filtraciones que interactúan con las obras de la mina, el túnel y las escombreras —denominadas aguas de contacto— se captan y almacenan en el tanque TK-01 en el sector Agua Rica. Este reservorio atiende una demanda interna de 12,89 litros por segundo, sustituyendo el uso de agua fresca para operaciones de chancado, faenas mineras y supresión de polvo. Las escorrentías naturales de laderas no intervenidas, en tanto, son desviadas mediante canales perimetrales para evitar su contaminación y permitir que continúen su curso natural hacia los ríos regionales.

El ex-pit de Alumbrera como depósito de colas: comportamiento geoquímico e hidrogeológico

Una de las decisiones técnicas más relevantes del IIA es depositar las colas del procesamiento en el pozo abierto vaciado del ex-pit de Bajo de la Alumbrera, evitando erigir un nuevo dique de almacenamiento en zonas naturales sin intervenir.

El estudio de modelación numérica hidrogeológica y de transporte de contaminantes —desarrollado por la firma Knight Piésold con proyecciones al año 2100— analizó la evolución del depósito en detalle. Durante las etapas previas al depósito, el ex-pit actúa como un sumidero hidráulico que recibe flujo desde el acuífero circundante. Con el inicio de la deposición de colas, el sentido del flujo se invierte progresivamente, generándose un domo de infiltración al interior del pit. Durante el cierre y post-cierre, ese domo disminuye gradualmente hasta evolucionar hacia una condición de equilibrio hidráulico con el acuífero regional. El nivel freático al interior del depósito descenderá desde aproximadamente 2.510 metros sobre el nivel del mar al término de la deposición en 2053, hasta aproximadamente 2.450 metros hacia el año 2100.

Respecto a la eventual dispersión de contaminantes en el agua subterránea, las simulaciones predictivas —incluso bajo escenarios climáticos húmedos de mayor recarga— concluyeron que durante todo el horizonte de simulación las plumas de sulfato y arsénico se mantienen confinadas al entorno inmediato del depósito, sin alcanzar la quebrada Río Seco ni los pozos aguas abajo. En ninguno de los escenarios evaluados se observaron incrementos relevantes de concentración en los pozos de monitoreo ubicados en el sector asociado a la quebrada Río Seco y la Falla Buenaventura.

En cuanto a la estabilidad geoquímica, aunque el mineral contiene sulfuros —principalmente pirita—, el análisis confirmó que la disponibilidad de oxígeno dentro de la masa compactada de colas es sumamente baja. En consecuencia, el frente de oxidación queda confinado a una delgada capa superficial, previniendo la generación de drenaje ácido en el cuerpo profundo del depósito. El arsénico, por su parte, permanece inmovilizado mediante mecanismos naturales de adsorción y retención sobre oxi-hidróxidos de hierro.

Plan de Manejo Ambiental: 111 medidas para 11 componentes

El Plan de Manejo Ambiental sintetizó los compromisos concretos del proyecto frente a los impactos identificados. El sector Agua Rica concentra los impactos de mayor severidad, particularmente en geomorfología, recursos hídricos, suelo, flora y fauna, debido a la apertura del pit y las escombreras. En total, el plan contempla 111 medidas distribuidas en 11 componentes ambientales, organizadas en cuatro tipos de acción: prevención, mitigación, restauración y compensación.

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Entre las medidas más destacadas, el IIA estableció las siguientes:

Glaciar de Rocas Cerro Negro: para proteger esta geoforma criogénica ubicada en las proximidades de Agua Rica, se estableció una zona de exclusión que prohíbe cualquier intervención o trabajo directo sobre la estructura.

Preservación de la Taruca: Considerada especie focal en peligro, el plan exigió prospecciones previas en frentes de obra, mapeo cartográfico de corredores altitudinales de desplazamiento, pasos de fauna en vías de transporte y controles de iluminación nocturna.

Resguardo del Patrimonio Qhapaq Ñan: Las medidas arqueológicas incluyeron la protección y puesta en valor de los tramos identificados del Camino del Inca, mediante restricciones de tránsito vehicular, paradas señalizadas, capacitación obligatoria al personal y un protocolo de detención ante hallazgos fortuitos.

Rescate de vegas y flora nativa: El plan contempló el rescate de germoplasma, la ampliación del vivero en Alumbrera y una medida de compensación específica para las hectáreas de vegas altoandinas intervenidas por la escombrera WRF6.

Reubicación asistida en Río Blanco: Como medida compensatoria sociocultural, el estudio atendió la situación de puestos rurales en el sector Río Blanco durante la fase de construcción, ofreciendo una elección entre tierra equivalente o vivienda adecuada con auditoría externa.

Áreas naturales protegidas: El estudio confirmó que no existen intervenciones directas sobre áreas naturales protegidas oficiales, manteniéndose márgenes de resguardo respecto a la Reserva de Biosfera Laguna Blanca —aproximadamente 1 km al Oeste— y el Parque Nacional Aconquija —aproximadamente 5,5 km al Este—.

Plan de contingencias: 55 escenarios evaluados, ninguno con riesgo residual alto

El Plan de Acción Frente a Contingencias Ambientales evaluó un total de 55 escenarios hipotéticos de riesgo, asociados a sismicidad, lluvias extremas, fallas operativas y derrames. Con la aplicación de los controles de ingeniería previstos, la matriz arrojó 29 escenarios con riesgo residual medio y 26 con riesgo bajo. El informe no registró ningún escenario con riesgo residual alto.

Los cinco sistemas identificados como de mayor criticidad potencial fueron: los taludes del pit Agua Rica y la estabilidad física de las escombreras; el sistema de conducción y depósito de colas en Alumbrera; los sistemas de manejo y segregación de aguas de contacto; la integridad del mineraloducto en tramos expuestos a erosión o crecidas; y el almacenamiento, transporte y manipulación de combustibles y sustancias peligrosas.

Ante cualquier eventualidad, el protocolo de respuesta estableció tres niveles de actuación: el Nivel 1 para incidentes locales, el Nivel 2 con activación del Comité de Respuesta en Sitio y el Nivel 3 para emergencias mayores con intervención de defensas civiles, bomberos y centros de salud provinciales. El IIA aclaró que el plan de contingencias "debe mantenerse como un instrumento dinámico, sujeto a actualización antes del inicio de cada etapa".

Cierre progresivo desde 2040 y monitoreo obligatorio por 20 años

El cierre formal del proyecto comenzará en 2053, pero el esquema previó un cierre progresivo que arranca en 2040 para la escombrera WRF2 y en 2049 para las escombreras WRF3 y WRF6. La Planta de Tratamiento de Aguas Contactadas continuará operando durante la etapa de cierre por un período estimado de 5 años o hasta alcanzar el equilibrio hidrológico.

Finalizadas las operaciones, el plan exigió un seguimiento ambiental continuo por un plazo mínimo obligatorio de 20 años en post-cierre, centrado en meteorología, aguas, flora, fauna, biota acuática y paisaje. El IIA remarcó que ese horizonte de 20 años no se extinguirá automáticamente por el mero transcurso del tiempo: solo podrá darse por cumplido cuando la autoridad de aplicación de Catamarca certifique la estabilidad física, química, hidráulica y ecológica definitiva del sitio.

Más allá de las cifras

La presentación del IIA abre ahora una nueva etapa para el Proyecto MARA: el análisis del documento por parte de la autoridad minera local y las instancias de participación que correspondan dentro del proceso de evaluación. Por la dimensión del proyecto y por la historia que reúne Agua Rica, Alumbrera y más de dos décadas de estudios, este proceso tendrá particular relevancia para Catamarca y marcará un nuevo hito para la minería provincial y nacional.

Si bien el IIA no constituye por sí mismo la aprobación, es un documento central que permite conocer, más allá de sus cifras y proyecciones, qué propone el proyecto, qué medidas prevé para sus distintas etapas y qué aspectos deberán ser considerados durante el proceso de evaluación que ahora comienza, y que sin lugar a dudas será seguido con atención por toda la sociedad catamarqueña y los actores mineros nacionales e internacionales.